ALGUIEN NO DICE LA VERDAD

Por: Luis Cueva, Migrapress-Quito-03-2009

 


El ex subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Gobierno, Ignacio Chauvín, ha sido acusado por el Fiscal Antinarcóticos Jorge Solórzano como cómplice del delito de narcotráfico e independientemente de cual sea el resultado final de este proceso legal, aún hay mucha tela por cortar en este episodio de la política ecuatoriana.

Hablar de narco-política en el Ecuador es muy aventurado y menos aún levantar acusaciones de esta naturaleza en contra del “Gobierno de la Revolución Ciudadana”, pero hay vacilaciones en ciertas declaraciones de los actores de este drama que necesariamente tienen que ser investigadas con seriedad y responsabilidad, dejando de lado los cálculos políticos.

El “Comandante Nacho”, como lo llaman sus camaradas de la Brigada “Simón Bolívar”, declaró ante el ahora fallecido fiscal de Sucumbíos, Wilmer Gonzabay, que se reunió en siete ocasiones con el extinto líder de las FARC, Raúl Reyes y que lo hizo en territorio colombiano, con fines humanitarios.  No obstante, esta declaración se contradice con una inicial en la que había señalado que nunca ha viajado a Colombia.

Igual ha señalado que de estas reuniones tenía conocimiento el entonces ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, pero éste en declaraciones a la prensa ha dicho que no sabía y que esas han sido a título personal de Ignacio Chauivín y cuando ya no era funcionario del Régimen.

Pero, estas no son las únicas dudas que han surgido en este espinoso episodio, porque el entonces ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, también ha dicho a la prensa haberse reunido con Raúl Reyes y que de esta conocía el presidente Rafael Correa, aunque éste último ha señalado por su parte no saber quién era el líder guerrillero y que cuando se habló de su muerte en Angostura, luego del bombardeo colombiano al campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, el 1 de marzo de 2008, tuvo que preguntar ¿quién era Raúl Reyes?.

Larrea también habría señalado conocer a Reyes solo en fotografías, aunque luego confirmó su reunión con este personaje.

Alguien no dice la verdad y quizás nunca se conozca a ciencia cierta qué tipo de relaciones existieron con el desaparecido guerrillero Raúl Reyes. Lo cierto es que Chauvín se auto-involucró en este tema sin que nadie le preguntara, porque las investigaciones estaban orientadas a descubrir autores, cómplices y encubridores del caso de narcotráfico conocido como “Huracán de la Frontera”, en el que se decomisaron más de cuatro toneladas de cocaína en Esmeraldas, en el 2007 y en el que los principales imputados son los hermanos Ostaiza, amigos de Chauvín.

 

 





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