PLAGIAN CREACIONES DE LUIS RIVERA ARAGÓN
Por:
Dr. Alfredo Alberdi
Vallejo
Migrapress. Berlin I-2010
Hace unos días puede escuchar y apreciar la calidad
interpretativa del
grupo musical huamanguino “Los Hermanos Morales”. Esta
agrupación, ejecuta un
huayno de la autoría de Luis Máximo Rivera Aragón,
titulado “Yanqa purikoq” (El vagabundo).
Vale destacar la valentía
y la honestidad de este grupo al no apoderarse de esa hermosa
canción del autor
Luís Rivera Aragón. Aliento y festejo la decencia que
tuvieron y tienen los
hermanos Walter y César Morales por defender la autoría
del citado compositor y
vate ayacuchano.
Esa actitud honrada es
excepcionalmente loable en estos momentos que dominan los
gánsteres de la inteligencia
y la cultura. Y todavía otro ítem, porque fuera de las
posiciones políticas que
tuvo Luis Rivera –muchos de sus “admiradores” timoratos y asustadizos
le
huyeron en vida y más luego de su desaparición forzada
acaecida en 1985 por un comando
militar secreto “antisubersivo”– eso es darle su verdadero sitial de
creador al
poeta huamanguino.
El compositor Luis Máximo
Rivera Aragón, nació en 1945 en la ciudad de Huamanga,
Ayacucho, Perú. Se
graduó en la Universidad de San Cristóbal de Huamanga en
las especialidades de
Filosofía y Educación. Asimismo, cursó estudios de
dibujo y pintura en la
Escuela Superior de Bellas Artes “Felipe Guaman Poma de Ayala” de la
ciudad de
Ayacucho.
Una vez concluida su
formación profesional trabajó en la Escuela de Bellas
Artes y fue profesor de
la Universidad de Ayacucho. Como músico, compuso huaynos,
himnos, carnavales e
incluso una cantata (inédita) que debería considerarse
como la primera
composición musical clásica para la ciudad de Ayacucho.
En varias ocasiones Rivera
fue galardonado con premios en los concursos públicos en las
especialidades de
carnavales y huaynos huamanguinos. Estando en vida el autor, se
grabó en vinilo
el carnaval “Tunascha” (Tunita) de su
autoría que mencionaremos más adelante.
PLAGIO
DE LOS CARNAVALES
HUAMANGUINO
Pero lo que no puedo dejar
de lado y protestar es la apropiación ilícita que hace
Ranulfo Fuentes Rojas de
unos carnavales de la autoría de Luis Rivera Aragón. El
señor Fuentes en un CD
titulado “El hombre, canto del pueblo”, con el acompañamiento
del guitarrista
Manuel Prado, hace pasar como suyas unas composiciones,
apropiándose las
creaciones de Luis Rivera (Lucho, para los familiares).
En aquella grabación, Fuentes
coloca un título general suyo llamándole: “Carnavales de
la vida”, donde
incluye los temas creados por Rivera Aragón. Los carnavales
titulados “Huk Sol”(“Un Sol”, unidad monetaria
peruana, compuesto y así titulado por Rivera y que fue conocido
por muchos de
sus parientes y amigos) y “Yarqay wata”
(“Año de la hambruna”) es autor de esos carnavales Lucho Rivera
Aragón. Sin
embargo, Ranulfo Fuentes canta esas composiciones como suyas, sin
mencionar al
verdadero autor, entremezcladas con una y otras letras de su propia
cosecha. Estas
canciones arriba indicadas, según me consta, fueron creadas por
Rivera Aragón
en el contexto de una obra teatral, de creación colectiva por
los integrantes
del Teatro Experimental Ayacucho (TEA), titulado “No basta tener la
razón”; a
esa pieza teatral se incorporaron esos carnavales.
¿Por qué el plagio? ¿Cree
el señor Fuentes que Lucho no tendría ni un perro que
ladre por él? No, señor
Fuentes, se equivocó. El suscrito es pariente y aquellos
carnavales tuve la
ocasión de corregirlos juntamente con el autor.
Tengo pruebas y testigos. Por
lo tanto, emplazo a Ranulfo Fuentes a que deslinde la autoría o
que enmiende la
omisión a la nombradía del autor Rivera; podría
ser perdonable la falta como
posible error de los editores de dicho disco compacto.
En otro disco compacto del
dúo Julia y Silla Illanes, a un carnaval titulado “Año
del hambre” le ponen
falsamente como autor a Ranulfo Fuentes, pero este señor no tuvo
la menor modestia
de corregir dicha confusión de esas cantantes. Eso se llama
apropiación ilícita
de autoría intelectual. Esta actitud censurable y deshonesta
mantenida por el
señor Ranulfo Fuentes es el haber hecho mutis ante lamentable
confusión para
luego aprovecharse, de esta equivocación, y después
colocar su nombre como
autor de dicha canción.
Hace unos años atrás
también fue grabada un “singler” de carnavales ayacuchanos donde
aparece la
canción “Tunascha” (“Tunita”) sin
mencionarle al autor, pese a que esta composición fue ganadora
de un premio que
le otorgó a Rivera el Instituto Nacional de Cultura, filial
Ayacucho, el 20 de
febrero de 1980.
No se me puede acusar de
“envidia” o “intriga gratuita” en este caso expuesto, porque fui uno de
los
pocos quien salió en defensa en la controversia del caso de la
autoría de la
canción “El hombre” (se sindicó de plagio a Ranulfo
Fuentes). Mis afanes son
esclarecer y rescatar el nombre de Rivera Aragón como uno de los
compositores
olvidado, satanizado y plagiado.
PLAGIO
INTERNACIONAL A OTRA
CREACIÓN DE RIVERA ARAGÓN
Advierto que los plagios a
Rivera Aragón continúan sin pausa; por ejemplo, tengo a
mano un borrador que
hizo un matemático, antiguo docente de la universidad de
Huamanga, ahora
“asilado político” en París, Francia, quien sin
escrúpulo alguno hasta puso su
nombre (aquel “asilado”) en una creación del autor Lucho Rivera.
La canción plagiada
corresponde a la composición musical titulada “Killinchu”
(El cernícalo) canción mítica, donde describe el
mundo
de las aves andinas: el cernícalo, como rey de las aves, aparece
descrito
dándole órdenes al mensajero alado el “Pukuysito”
(el pájaro llamado pito) desde una perspectiva del quechua
ayacuchano. Aquel
matemático “asilado”, jamás hizo ni una rima en su vida,
pero ahora aparece
como “autor” de esta bella canción creada (letras y
música) por Rivera.
Los organismos de
protección de autoría deberían tomar cartas en el
asunto, sin dar preferencias
por que tal o cual fulano ya es conocido en los medios
folklóricos. El apropiarse
de las creaciones de Luis Rivera es lo mismo que volver a
desaparecerle, por
segunda vez, sin remordimiento alguno.
Berlín, enero 2010.