Comentario
LOS GUTIERREZ Y SUS RESENTIMIENTOS
Por:Migrapress, Luis Cueva
Quito-Ecuador-enero 2007
Con que soltura de lengua y hasta cinismo el ex presidente Lucio
Gutiérrez y su hermano Gilmar amenazan a sus adversarios
políticos, privilegiados del éxito en las últimas
elecciones, señalando que fiscalizarán al gobierno
corrupto de Alfredo Palacio y mandarán a la cárcel a
todos quienes participaron en el golpe de Estado en abril del 2005.
Será acaso que Lucio Gutiérrez se olvidó que
él y otros coroneles del Ejército participaron en un
golpe de Estado al entonces presidente Jamil Mahuad, y que precisamente
este acto golpista le abrió las puertas para participar en la
política del país.
Si alguien debe estar mudo y no decir nada de los golpes de Estado en
el Ecuador es precisamente el coronel Gutiérrez, sobre quien
incluso pesan algunas acusaciones por actos de corrupción en su
gobierno, como se señala en la Revista Blanco y Negro de Diario
HOY, de 26 de Junio del 2004: “Unos 50 hechos (entre escándalos
políticos y denuncias de corrupción) han marcado la
gestión de Lucio Gutiérrez desde enero de 2003. La
Comisión de Control Cívico de la Corrupción
investiga 45 denuncias en entidades estatales y empresas que usan
fondos públicos…”
Personalmente no entiendo esta “sed de venganza” que mueve a los
hermanos Gutiérrez en contra de los golpistas, esos mismos
golpistas que otrora cometieron el error político desde el
Congreso Nacional de concederles la amnistía a los militares
golpistas, que a esa fecha guardaban prisión en recintos
militares, incluido precisamente los dos hermanos Gutiérrez.
Habrá quienes justifiquen el deseo de venganza de los
Gutiérrez, porque fueron ellos precisamente las víctimas
a las que se les quitó la “teta” del poder, pero cómo
entender las afirmaciones del ex candidato presidencial Alvaro Noboa,
quien declaró en el transcurso de la campaña electoral,
“que su gobierno luchará para que haya gobernabilidad en el
país y que estaba de acuerdo con el coronel Gutiérrez en
que se castigue a los golpistas, porque a mí nadie me
sacará del poder”. Aunque sus “caprichos de niño rico por
llegar al poder no se cumplieron, Alvaro Noboa no va a dudar un momento
para secundarle a Gutiérrez en su afán de desquite y si
eso implica complicarle la vida al nuevo gobierno, mucho mejor.
Con este tipo de aberraciones, ¿qué le puede esperar al
país?, si precisamente el candidato que quedó en segundo
puesto en las elecciones presidenciales de noviembre pasado se
prestaría para represalias políticas, sin importar lo que
ello pueda fraguar en desmedro de todos los ecuatorianos.
Luis Cueva