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LA POLÍTICA
TERRORISTA NEONAZI CONTRA LOS INDÍGENAS Por: Dr. Alfredo Alberdi
Vallejo,Migrapress-Berlin-2008
Ningún indígena puede ser neonazi y terrorista por los principios de sus
pueblos nativos
y una lealtad a sus antepasados, pero un neonazi
es,
por principio y origen, terrorista.
Desde hace un tiempo atrás se ha
instaurado la costumbre, para los viandantes europeos, que al escuchar
alguna
canción de los años 70 como son las del grupo musical
chileno los “Quilapayún” (“Santa
María de Iquique”,
“Por Vietnam”, etc.), las de Víctor
Jara (“canto
libre”, “El derecho de vivir en paz”, etc.) o la canción
italiana “O bella ciao”
o “El cóndor pasa” sea la una melodía de los partisanos
y la otra de los indios sediciosos, por la que todas ellas sean
sinónimas de
comunismo, de subversión, de terrorismo.
También desde hace poco tiempo
atrás, en las calles berlineses, suelen escucharse las marchas y
el rock del
derechista Ian Stuart Donaldson, a todo volumen, emitidos desde los
autos y las
ventanas abiertas de los grupos de jóvenes violentos. A
éstos ningún ciudadano
se atreve a criticarles ni a decirles nada, se callan y otorgan
aduciendo una
inexperiencia con el pasado histórico.
Y más todavía,
es inadmisible que existan portales, vía Internet, de unas
páginas naonazis, supuestamente
colocadas desde la Argentina, y
difundidas tanto en castellano, inglés y alemán. Desde
esas páginas incitan a
la violencia y a un engañoso “apoyo con el pueblo palestino” que
puede
confundir a mucha gente por el pretendido purismo racial y no tener
alguna simpatía
por el árabe; pero, lamentablemente, no es así con las
bandas neonazis porque ésas tienen
su manera táctica de alianzas y
no han perdido de vista a su “principal enemigo sionista mundial”.
Jurídicamente
están prohibidas las apologías al nazismo,
al racismo
y al antisemitismo, pero en los hechos se
dan, desafiante, un crecimiento por la
pasiva anuencia de muchos
sectores políticos y sociales relativamente homogéneos.
Los héroes de la libertad americana,
Simón Bolívar y Simón Rodríguez
no han escapado de
ser sospechosos de “izquierdismo” y cuando
en base a sus
nombres se escribe “bolivarismo”,
también es sinónimo
de terrorismo por una falsa inferencia al señalarles junto al
actual gobierno
venezolano.
No es nada extraño que por la
incertidumbre mediática sobre el
gobierno boliviano,
cuya cabeza visible es un aymara, se le
culpe,
carente de fundamento, de fomentar el terrorismo. No es raro que a los
gobiernos críticos del “Plan Colombia”
y sus alcances
económicos militaristas, les acusen de formar en el seno de sus
países a grupos
terroristas dispersos. Así de la noche a la mañana, sin
prueba alguna, Bolivia y Ecuador han sido
señalados, por el gobierno
peruano, como centro de entrenamiento de terroristas. El caso de
Venezuela,
Nicaragua y Cuba es universalmente difundido por las potencias
hegemónicas como
los “eje del mal”, según la orden del gendarme internacional de
los pueblos del
mundo.
La abierta violación a la soberanía
territorial ecuatoriana por parte del ejército colombiano el
sábado 01 de marzo
del 2008, no deja de ser perniciosa y condenable por la flagrante
violencia
militar y la irrespetuosidad a los
derechos humanos
acaecidos aquel día. ¿Qué pretende el gobierno de Uribe
con “disculparse” de esta agresión a territorio ajeno y
marcharse para
acusarles de fomentar el terrorismo por su contacto con los de la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)? ¿Acaso para el gobierno
colombiano era un
secreto que un ministro ecuatoriano jugaba un papel mediador con las
guerrillas
colombianas para lograr liberar a muchos rehenes de los campos de los
rebeldes?
¿No era suficientemente claro para Uribe
que el
presidente venezolano haya demostrado humanismo y no terrorismo al
lograr la
liberación hasta hoy de seis rehenes de las guerrillas
colombianas? ¿Por ese
gesto concreto del presidente venezolano, acaso es lógico pensar
que es un
ardid eso del “terrorismo pagado” para obtener legitimidad a
través de la Corte
Penal Internacional? ¿Porqué no hay sanción real
para el gobierno colombiano
por la violación del territorio ecuatroriano?
Para
una parte hay aguas tibias y, para la otra, hierro candente.
En este mundo lleno de intereses
políticos trastocados, no fue extraño el pronunciamiento
del presidente
norteamericano apoyando al presidente colombiano, sin reprocharle ni
con una
sola palabra, sobre esa agresión a la soberanía
ecuatoriana. A esta misma línea
de pensamiento y práctica se sumaron algunos presidentes
sudamericanos.
La congruencia de los sectores
políticos de ideología retrógrada con el apoyo
tácito al presidente colombiano,
como el gobierno peruano y los partidarios del fujimorismo
usurpador, mafioso y criminal, han fomentado acusaciones alevosas
contra las
“Casas Peruano-Venezolanas”, el “Movimiento Bolivariano”, etc. por
sólo conjeturar
que éstas sean subvencionadas por Venezuela y una fingida
“intromisión
boliviana a la ciudad de Puno (territorio peruano) para desestabilizar”
al
gobierno impopular aprista como si aquel
gobierno se
considerara fuertemente estable. Es muy pueril la ambivalencia del
gobernante aprista ante el presidente
ecuatoriano al reiterarle (lo ya
conocido) que era una agresión al territorio ecuatoriano lo
hecho por el
ejército colombiano, para seguidamente culpar al gobierno
venezolano, que no
tuvo ni arte ni parte en este conflicto "prebélico",
de “intromisión” en otros países latino americanos con
dinero (como si otras
potencias no lo hicieran); el gobernante aprista
con
esa perorata revanchista ha demostrado su
falta de
criterio solidario con el país hermano ofendido y su
pésima concepción de
comprender, evaluar y calificar correctamente esos hechos luctuosos.
Siendo los hechos invertidos por la
sinrazón, tendremos dentro de poco a los partidos neonazis
legalizados e internacionalizados; en el futuro todo lo que sea
soberanía
territorial y cultural indígena de los pueblos latino americanos
será
penalizada por terrorismo; próximamente habrán
intervenciones militares
extranjeras, agresiones y vejaciones contra los pueblos soberanos de Latinoamérica; pronto tendremos a los
mentirosos, a los
gamberros, a los criminales gobernando en los países libres del
mundo entero
para degenerar sus economías, para trasgredir lo legal por lo
ilegal, para
honrar a los sicópatas y enterrar a los justos en una
regresión a las
dictaduras nazi, fascista y falangista.
Este es el
fondo de los hechos: Nunca más a las masacres y las
desapariciones de personas
porque el terrorismo de Estado es incontrolado por medio del genocidio
con el
uso artero de la voluntad humana. Berlín, marzo de
2008 Para “Migralatino”, Alemania. |