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LA PATRIA ES DE TODOS Por: Manolo Palacios P.
Migrapress-oct.-2007
Ayer, mientras departía un conversatorio con latinos en la MarkPlatz de Marburg, se comentaba sobre la vida y obra de América Latina, muy especialmente sobre la Asamblea Constituyente. El dialogo era fuerte, contundente, rebelde, pero al mismo tiempo resentido "ya era hora de secar a esos manes del billete". Entonces la discusión se fue por la palabra resentimiento. Para un colombiano, el resentimiento es un fiel acompañante de los sudamericanos; para el peruano, es la nostalgia, para el argentino, son pabadas, para el boliviano, es la identidad y para el ecuatoriano, es su existencia diaria. El comentario de este entrebero de la lengua, era definir cuál es el papel actual, en la política latinoamericana, de una asamblea contituyente en el Ecuador. Este tema nos enfrascó en una amplia y diversa opinión, hasta que por ahí alguien dijo, que pena que el resentimiento, no tenga ojos en el pasado, estas asambleas no son producto de los últimos años, sino el despertar de un pueblo ignorado de los poderes públicos, mas de 500 años, hemos tenido colonialismo, república, pero en todos estos años ha habido discriminación y segreción pública. Me alegra que los partidos tradicionales hayan fracasado en esta nueva contienda y me intranquiliza el aceptar que el resentimiento sea parte de la política del Presidente. Tienes razón comentaron los eruditos de la plaza, debemos cambiar la constitución porque ya pasó las épocas de la colonia, de la insipiete república y hoy viene el amanecer de lo diverso y lo multicultural. Ese, es el problema, de cómo se pondrá lo diverso y multicultural en la constitución, cuando la carta política salga de la manga de la primera autiridad del país. Las sonrisas afloraron por la nueva Constitución que garantice la identidad mundial. |