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INGRID
BETANCOURT? ¿QUÉ ES ESO? Por Rubén
Darío
Buitrón, Migrapress, VII-2008
Foto: Agencia APClick. Zapping. La
tormenta. Palabra de mujer. Al diablo
con los guapos. Por qué a mí. Caiga quien caiga.
Historias verdaderas. Rocket
power. Arnold. Tu voz estéreo. Tiko Tiko. Barney y sus amigos.
TV clips. En eso andaba la
televisión ecuatoriana a las 14 horas
del miércoles 2 de julio, una fecha que quedará en la
historia de la política
mundial porque ese día el ejército colombiano
logró liberar a la ex candidata
presidencial Ingrid Betancourt y a 14 personas, entre ellas tres
asesores
militares norteamericanos y diez soldados y policías. La noticia era una de las
más relevantes de los últimos
años. El mundo estuvo pendiente, durante seis años, del
destino de Ingrid en
manos de las FARC. Para los ecuatorianos
también era un hecho fundamental.
El tema del conflicto colombiano se volvió, desde el uno de
marzo pasado, un
asunto fundamental por las graves consecuencias que produjo el
bombardeo
de las fuerzas armadas de Colombia al campamento guerrillero
instalado en
la selva de Ecuador. La crisis
diplomática entre los presidentes Rafael Correa
y Álvaro Uribe se ha convertido en un laberinto, un túnel
sin salida, un enredo
donde mandan los caprichos y el personalismo de dos mandatarios
intolerantes,
ególatras y con tanto poder dentro de cada uno de sus
países que les cuesta
admitir que las relaciones con otra nación no se manejan como un
asunto
doméstico cualquiera. En ese contexto era
previsible que los medios
ecuatorianos reaccionaran periodísticamente al producirse un
hecho tan
trascendente como la liberación de Ingrid, que en un momento
también se
convirtió en otro pretexto para los incontables cruces de
palabras entre Correa
y Uribe. Click. Zapping.
En el cable la noticia lo acaparaba
todo. CNN, Caracol TV, televisión española,
televisión nacional chilena. ¿No era
cuestión de conectarse con la señal de alguno de
esos canales y al menos permitir que se informaran por esa vía
los ecuatorianos
interesados en el desenlace de un hecho tan conmovedor y decisivo,
aunque fuese
sin las necesarias referencias locales que debían dar los
conductores de la
televisión nacional? Marian Sabaté,
entusiasmada, seguía con Caiga quien
caiga: un chisme que había que aclarar, un rumor necesario de
precisar, una
habladuría imprescindible de comentar: el intempestivo cambio de
canal de una
reportera de farándula. En Teleamazonas
parecía más importante Jimmy Neutrón. En
TC, Fama o Drama. En Ecuavisa, El cuerpo del deseo (reprisse). Click. Zapping.
¿Qué pasaba dentro de los departamentos
de noticias de los canales? Un flash informativo. Nada más. Tres horas después
de la noticia y 180 minutos después de
que el mundo se estremeciera, Telerama despertó y se
conectó por algunos
minutos. Los otros, un poco, un instante. Luego, otra vez La
tormenta. Palabra de mujer. Al diablo
con los guapos. Por
qué a mí. Rocket power. ¿Ingrid
Betancourt? ¿Qué es eso? rubendariobuitron.wordpress.com Blog
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