EVA DURÁN
En la actualidad reside en Alemania, gracias a una beca del programa
Escritores en el Exilio del Pen Club Zentrum Deutschland, su trabajo ha
sido traducido al portugues, al alemán y al ingles.
Ha Publicado Poemas,
artículos, entrevistas, antologías, reseñas y
ensayos. Tanto en medios escritos como internet.
Migralatino contará con las escritos de Eva Durán,
radicada en Colonia - Alemania
Mi vida
es un espacio compacto
entre dos orgasmos
el orgasmo es un puente de luz
entre dos ciudades de fuego

Malamor
Por: Eva Durán
Amores hay como garfios, amores malditos que te cortan el alma, que se
te meten por las uñas furtiva, malévolamente, que te
comen por dentro, para los que no hay defensa, ni Dios ni razón,
sólo el deseo, sólo el hambre, la alegría, la ira,
la arrechera inmensa que te hace desear arrancarle la ropa cada vez que
te lo encuentras. Amores hay que se te incrustan en los huesos y
corroen cada instante que en tu vida queda. Amores de locos, amores de
lobos, amores de mierda. Y escuchas a una chica pelirroja gemir por un
publicista alcohólico, insignificante, y te ves a ti misma en un
espejo de ridiculez e impotencia. Amores hay que te joden y te chupan.
Lo peor de lo peor es cuando sabes que no debes, que no puede ser, que
nunca ha sido. Porque además te sabes deliciosa, graciosa y
amable, merecedora del goce, la lealtad y el abrazo. Así que te
tienes paciencia, te compras un helado, un vestido bonito y colmas tu
casa de silencio, de buenos recuerdos y te dices a ti misma: “Vamos
guapa, todo pasa, hasta la vida”.Él te sacó hace ya
tiempo tan inequívocamente de su alma que la única verdad
que en ti cabe es que todos los caminos conducen al olvido. Y el
olvido, lo sabes bien, es peor que la muerte “Reniego de tu piel y de
tus besos, maldiciendo todo lo que en tu nombre sea en la tierra y el
infierno”. Estás jodida, clavada, enamorada, de choques
eléctricos. Lo mejor es que no le necesitas, que te gusta lo que
tienes: una casa chiquitita en una calle de ciudades extrañas,
una vida sencilla, cinco amigos, dos perras, y un amante a ratos. El
amante es cuarto aparte, todo un bocado de piel bronceada y brazos
fuertes, todo risas, todo labios; poderoso, creativo, bello y te
penetra en cinco velocidades distintas, y tu te entregas a él
con una desesperación y un ansia demasiado parecida al deseo.
Nunca le llamas ni le buscas ni le amas; y él te posee como
quiere, como debe ser, como si cada vez fuera siempre la última.
Y no te importa verle.A tu amado en cambio, lo amaste siempre como si
cada vez fuera siempre la primera. Él no sabe que por él
escribes todo cuanto escribes, él no sabe que en verdad le amas.
Ah... recuerda que hace poco le dijiste: “Descubrí que puedo
acariciarte con los ojos”, recuerda que no extraña ni tu boca ni
el milagro de tus manos. Se reirá si se entera con qué
fuerza lo evocas cuando te entregas a tu amante, o las veces que has
llorado de rabia porque no es él quien te penetra, porque otro
te da a borbotones lo que solo anhelas en sus brazos. No sabe nada, no
puede siquiera imaginarlo. Que es al tiempo lo mejor y lo peor que te
ha pasado, lo más vital, lo más contradictorio, lo
más mierda. No sabe que le amas contra ti, que te mueres por
verle, por no verle. Y piensas enseguida: “Vamos mujer ¿Por
qué culparle? Si no te quiere nada, fresca, todo va a salir
bien, no te preocupes”. Acostumbrada como estás a lamerte sola
las heridas, respiras hondo, te sueltas el cabello, sacudes el trasero
y sigues adelante.Por si no te has dado cuenta, yo soy la protagonista
de esta historia. Y te garantizo que duele, que duele hasta las
lagrimas.
September 14, 2006