¿CERRARÁN TELEAMAZONAS?

Por: Luis Supliguicha Cárdenas-Migrapress-Quito-09-2009

 

Nuevamente correrá mucha tinta y se lanzarán muchas voces al viento para un tema que merece mejor tratamiento y no la simpleza de que se está afectando la libertad de expresión en el caso en el que está involucrada la empresa Teleamazonas.

¿Qué es lo que dio paso a la expresión del Presidente Rafael Correa, de que sería él mismo quien pedirá el cierre de este negocio?

En una entrevista realizada por el conductor Jorge Ortiz –opositor mediático del Gobierno-, a Fernando Balda, militante del opositor partido Sociedad Patriótica, este último denunciaba usando una grabación de audio, lo que según él constituía la prueba de que la Constitución aprobada en Montecristi fue modificada.  Ese es el inicio y con estos hechos realicemos algunas reflexiones, en el plano comunicativo fundamentalmente.

En primer lugar las grabaciones telefónicas solo pueden ser realizadas mediante autorización de juez competente y con fines investigativos.  La pregunta es: ¿quién autorizó realizar este seguimiento a las comunicaciones en el Palacio de Gobierno?

Luego está el contenido de esa grabación que según Balda y aupada por Jorge Ortiz, cambió el contenido de la Constitución, en este caso cabe la pregunta: ¿Qué tipo de cambios, a qué artículos y en qué modificaba lo aprobado en Montecristi? 

De acuerdo con lo manifestado por los asambleístas, en varias ocasiones, lo que hubo fue un mejoramiento de la redacción para evitar ripios en su redacción final.  Pero esto parece no ser lo importante de acuerdo con las intenciones de la denuncia, la razón es mostrarse, crear tensión en la sociedad, difundir datos que oscurezcan el trabajo del Gobierno actual, prueba de ello es que tratan de crear en el imaginario colectivo la idea de que vivimos una suerte de dictadura con la concentración total de todos los poderes en una sola persona.

LEY VIOLADA

Al presentar una grabación obtenida en forma ilícita, se produjo una primera violación, porque se trata de espionaje, agravado esto cuando se trata de las comunicaciones de una de las principales funciones del Estado, el Ejecutivo. 

Difundir un hecho ilegal  a través de un medio masivo es otra violación, que a más de estar tipificada como una falta a la Ley de Radiodifusión y Televisión, rompe toda norma ética de información, lo que causa un grave daño a la sociedad en su conjunto y contribuye a crear un clima de desasosiego porque, desinformados como estamos, mucha gente sin mayores datos emite opiniones sin conocimiento del contexto.    Basta mirar los foros de algunos medios de información con soporte digital o escuchar algunas intervenciones en emisoras de radio para darse cuenta que la polémica está encendida y se elude peligrosamente las razones jurídicas, comunicacionales y de responsabilidad que tienen las empresas de información sobre los mensajes que emiten.

Los comentarios del conductor informativo Jorge Ortiz y sus preguntas que son más conjeturas adversas al régimen que interrogantes en busca de clarificación de los acontecimientos, es otro punto que le da responsabilidad a este canal, que ya fue sancionado en dos ocasiones anteriores, en una de ellas por difundir informaciones falsas, como fue el caso de un supuesto centro clandestino de conteo de votos.  Armada la “noticia” asomaron con todos los equipos para dar a conocer el acontecimiento. 

Quedó demostrado como un montaje en el que se sancionó únicamente al medio informativo, pero nada se dijo de los mentalizadores, que bien pudieron haber sido los mismos que habrán convencido a los ejecutivos del canal para que instalen sus equipos y transmitan en “vivo y en directo” con los adversarios del Gobierno como protagonistas de esos minutos informativos.

Y luego de estos hechos el grito de todos los que han tenido el monopolio de la estructuración de los mensajes es que se está violando la libertad de expresión.  Por decir lo menos me parece infantil pensar de esta manera cuando estos mismos medios han ocultado sistemáticamente los atropellos contra el Estado, porque no dijeron nada de la forma en la que casi desaparece el Ecuador, convertido como estaba en una suerte de empresa de economía mixta con gerentes funcionales a las empresas grandes nacionales y extranjeras, antes que a un país soberano. 

Para muestra solo algunos ejemplos de cómo el Estado ecuatoriano estuvo a punto de desaparecer: Empresa Nacional de Almacenamiento (ENAC) desaparecido; Empresa de Correos a la deriva; instituciones sociales como el Instituto Nacional de Niño y la Familia INNFA, convertida en dadivosa vitrina para que se muestren las esposas de los gobernantes; Embajadas transformadas en centros de negocios privados; entidades como superintendencias de Bancos y Compañías dedicadas a cuidar los negocios de los grandes empresarios y bancos cada vez más ricos con dinero ajeno, hasta que se produjo la crisis…  los grandes medios no decían nada, el país cayéndose en colgajos y ellos preocupados únicamente del negocio,  que para colmo declaraban como improductivo porque no reportaban ganancias… ese era el panorama de un Ecuador que se convertía poco a poco en sociedad anónima, de eso estamos saliendo, creo.

EL ROL QUE CREEN TENER LOS MEDIOS

Lanzada la advertencia del Presidente, en el sentido de que se cierre Teleamazonas,  vale reflexionar el por qué se desatan tantas pasiones y hasta podrían cerrar filas los medios adversos al proceso ecuatoriano.

Hasta ahora los medios de información -que creo se los debería llamar empresas de entretenimiento, sobre todo la televisión comercial-, han servido para posicionar ideas y personajes en el imaginario colectivo y como han estado aliados a quienes manejan los hilos del poder, se han creído con el derecho para establecer la realidad, solo lo que publican existe y muchas veces este criterio no es sino una gran mentira, de lo contrario, ateniéndonos a los datos de crónica roja, el país estaría lleno de criminales desalmados, lo cual no pasa de ser una exageración, pero válida como ejemplo.  Lo cierto es que quieren que creamos que solo lo que publican es la verdad, por tanto quieren convencernos de que la grabación –obtenida por medios de espionaje-,  corresponde a un acto de maldad en contra del pueblo ecuatoriano.

El otro punto es que los medios creen que legitiman lo que transmiten, como ya lo dijeron, entonces queda registrado como verdadero, consideran que el público ya escuchó y creyó y así se da todo como cierto, aunque fuera una construcción mediática.  Ejemplo de ello a nivel internacional es la fabricación de noticias que legitiman actos criminales como la invasión a Irak, entonces el problema no es local solo con nuestros medios parroquianos, sino con la construcción de mensajes que tienden a legitimar este sistema económico por tanto todo lo que huela a cambio es motivo de ataque, para ello las noticias se convierten en una herramienta más en su defensa del sistema.

El otro elemento es de querer arrogarse la representación social, un cronista, un reportero, un editorialista se cree con el poder de la última palabra, con la infalibilidad de quien todo lo sabe y todo lo puede.  Fue candoroso escuchar a la ejecutiva de diario El Comercio decir en una entrevista que ella quiere ser la defensora de los periodistas, confesión que no hace otra cosa sino validar el criterio de que los dueños de algunos negocios dedicados a la comunicación se creen los intocables y no se diga de algunos presentadores de informativos que por poco y saben cómo hacer llover en época de sequía. 

En este punto creo necesario que se despojen de sus disfraces y si conocen todas las respuestas que se presenten como candidatos para elecciones y jueguen el rol que desde el periodismo y la comunicación pretender hacer.  Esto para nada está divorciado de un periodismo de investigación que le haga conocer al país los avances y retrocesos de la sociedad. 

Vale la pena destacar el papel cumplido por el periodismo ecuatoriano en materia de derechos humanos con el caso Restrepo, en este caso la prensa jugó un papel vital, porque empezó con pocos interesados en el tema, hasta que tomó cuerpo y muchos sentimos la censura en los medios y en esos casos fueron otros los que tomaban el tema y lo exponía hasta que creció y el amor derrotó al poder.  Pero son excepciones, en este caso por un compromiso con lo profundamente humano, pero cuando se trata de ideas políticas el panorama cambia, muchos de los que pregonan por cambios prefieren el acomodo al sistema.

Como hay de todo, recuerdo varias anécdotas de colegas periodistas, a uno le censuraron su trabajo de investigación porque el dueño del medio le dijo :”Aquí no vamos a publicar nada contra los bancos, si quiere así bien, sino las puertas están abiertas”; a otros lo cancelaron porque sus notas relataban lo positivo del Gobierno, mientras la conductora y directora del noticiero se convertía en contradictora total de esos avances; en otro caso un experimentado periodista de humor tuvo que abandonar un medio porque se negó a crear sátiras y críticas en contra del actual Gobierno.   ¿A esto también se llama libertad de expresión?

EL NEGOCIO DE LA COMUNICACIÓN.

Llamarlos medios de comunicación se convierte en un eufemismo, porque difunden únicamente lo que no hace daño al sistema, en lugar de construir sentidos que aporten en el proceso de construcción ciudadana, pero para no ahondar en criterios de índole de teoría comunicativa, veamos lo que ocurre en el plano del negocio.

Medios impresos existen muchos en el país, de todas las calidades, muchos diarios, muchas revistas, la mayoría apegada totalmente a la razón instrumental que manda defender y expandir el sistema de acumulación del capital, salvo casos excepcionales se publican temas relacionados con otras formas de organizar la sociedad.

¿Qué le hace atractivo al negocio? Estar exonerados del pago de impuestos a la importación de papel puede ser uno de los atractivos en el caso de los medios impresos, pero también está la publicidad oficial, que en otros gobiernos llenaba muchos espacios de la mayoría de diarios.  Trabajos realizados daban cuenta de que algunos periódicos tenían hasta el 70% de publicidad oficial.  Claro, así nadie se hace daño, ellos no cuestionan y los gobiernos tampoco se empeñaban en cambiar nada.

¿Las tarifas que usan los medios a qué responden?  Una publicación comercial tiene un costo y las políticas otros, mientras más controvertidos, los llamados intereses generales, más caro y dependiendo del espacio, pero nos hemos preguntado ¿por qué razones se negaron a publicar un comunicado del Gobierno?   Pues en este caso el dinero no les importó, o ¿será que tenían vergüenza de indicar sus tarifas para ese tipo de comunicados?

En el caso de la televisión el caso es mucho más claro, se cotiza el segundo al aíre, spots de por lo menos 5 mil dólares por cada difusión. 

Imagínese cuánto paga el Estado a los medios de televisión para promocionar sus obras.  Sin duda que es una gran cantidad de dinero.   Entendidos en campañas publicitarias dicen que es necesario por lo menos contar con UN MILLÓN DE DÓLARES para que pueda tener algún efecto una promoción.  Entonces, nada de medio de comunicación NEGOCIO 100% y si tienen buenas relaciones con los gobernantes, el negocio está asegurado, claro que se debe tomar en cuenta infraestructura y todos los costos de producción, pero en todo caso negocio al fin.

Pero veamos qué porcentaje de la programación está destinada a noticieros y programas de opinión, con seguridad que no llegan a 4 horas diarias, el resto son enlatados y programas de poca monta, por lo tanto son EMPRESAS DE ENTRETENIMIENTO.

En el caso de la radio solo hago público el caso de un productor que en una emisora de alcance nacional difundió el pensamiento de Víctor Jara con datos biográficos.  Salió del aíre su programa y la radio fue sancionada con el retiro de cuatro publicidades de empresas multinacionales.  La decisión por sí acaso no se tomó en Ecuador, sino en Miami.

Sumemos a esto la presentación de informes económicos de los dueños de estas empresas de entretenimiento, sus estados de pérdidas y ganancias y sus declaraciones de impuestos.  Muchos de ellos dicen que pierden.  A propósito de esto, un colega me confesaba asombrado que lo llamaron de una revista donde laboró durante 10 años, para decirle que debe retirar un cheque por 300 dólares por concepto de utilidades.  El caso es que renunció a mediado del 2008 y por concepto de utilidades del 2007 dijo que le cancelaron 70 dólares, cabe resaltar que en todos los años anteriores nunca le dieron un centavo por concepto de utilidades.   Parece que algunas medidas del gobierno en materia de impuestos sí tienen efectos que tampoco son considerados al momento definir la agenda informativa.

Con todos estos elementos el debate sobre el negocio de las comunicaciones empieza a tomar cuerpo en Ecuador pero aún no despunta lo suficiente como para creer que estamos avanzando en la desmitificación de la infalibilidad de los medios.

Merece dejar en claro el rol de los dueños de las empresas y los trabajadores de la comunicación, muchos de ellos convencidos de los procesos de cambio, aunque amordazados por las reglas internas de los medios.  Quizás sea también una forma de acomodamiento al sistema y por ello se puede encontrar algunos detractores de los cambios trabajando de cerca con el Régimen.

QUÉ PASARÁ MAÑANA

En el tema de los negocios comunicativos y como un acto de transparencia y  muestra de que “la libertad de expresión ya es de todos”, creo necesario que el Presidente Rafael Correa nos diga en su informe semanal, cuánto le representa al Estado las campañas en los medios impresos, radiales y televisivos, solo así sabremos si existe o no contribución de estas empresas con el país.

En el caso de la libertad de expresión no creo que el tema deba constreñirse al caso de Teleamazonas porque existen tantos criterios a nivel nacional, que el caso citado es la punta del iceberg de una comunicación que necesita ser transformada.  Escuché decir a un locutor en la ciudad de Ambato que para frenar la delincuencia el Gobierno tenía que implantar la pena de muerte.  En este caso amerita capacitación para que esta persona por lo menos argumente sus criterios, es lo mínimo.

Por todo esto, creo que la libertad de expresión debe expandirse, porque no es derecho exclusivo de quienes nos dedicamos a la comunicación y al periodismo, sino derechos de toda la sociedad y tiene que ser preservada.

Claro que ahora viviremos el show de los abogados, fundamentalmente de Teleamazonas, que tratarán de encontrar todos los argumentos jurídicos y no jurídicos para defender la  difusión de un acto obtenido con mecanismos de espionaje.

¿SE CLAUSURA TELEAMAZONAS?

Una clausura, por más apegada a derecho que esté, podría ser una injusticia, porque se priva a la sociedad de tener conocimiento de un criterio adverso al proceso social. 

Este acto creo que se enredará en los hilos de la telaraña jurídica y espero que no quede oculto el fondo del manejo de la comunicación, que siendo un bien social, está secuestrada por los dueños de las empresas de entretenimiento, especialmente televisivos, que prefieren la telebasura a un proceso de construcción social.

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